Calculadora de aislamiento de cubierta
Hogar y día a día

Calculadora de aislamiento de cubierta

Calcula el grosor de aislamiento necesario para alcanzar la resistencia térmica exigida por las ayudas (R de 4,5 a 7 m²·K/W), compara diez aislantes a igual rendimiento, obtén las cantidades a pedir y el ahorro anual estimado de calefacción. Una cubierta pierde en torno al 30 % del calor de una casa, y R 6 son aproximadamente 21 cm de lana de vidrio, 23 cm de celulosa o 14 cm de poliuretano. El resultado es una cifra privada, calculada en tu dispositivo.

  • 100 % local
  • Gratis · sin cuenta
  • Resultado instantáneo

Esta herramienta funciona por completo en tu navegador: nada se envía a un servidor.

La cubierta es responsable de en torno al 30 % de las pérdidas de calor de una casa mal aislada: es la obra más rentable, y la que las ayudas subvencionan mejor. Eso sí, hay que apuntar al buen rendimiento. Este se mide por la resistencia térmica R, expresada en m²·K/W: cuanto más elevada, menos calor se escapa. Se calcula dividiendo el grosor del aislante por su conductividad λ, una característica propia de cada producto.

Es esa conductividad la que explica que no se pueda razonar en centímetros. Para alcanzar R = 6, hacen falta en torno a 21 cm de lana de vidrio, 23 cm de celulosa prensada, pero solo 14 cm de poliuretano. Esta calculadora convierte en ambos sentidos, verifica si se alcanzan los umbrales de las ayudas belgas y francesas, compara diez aislantes a rendimiento igual y estima el ahorro anual de calefacción.

Cómo funciona

Introduce tus datos

Escribe los importes o deposita el archivo a procesar: la herramienta los controla a medida que escribes.

Todo se procesa en tu dispositivo

Todo se calcula directamente en tu navegador. Nada se envía a un servidor.

Lee y exporta el resultado

El resultado aparece al instante, con el detalle listo para copiar, descargar o conservar.

Por qué usar esta herramienta

Instantánea y gratuita

Sin cuenta, sin descarga, sin límites: el resultado aparece en cuanto introduces tus datos.

Construida por gente que la usa

Cada regla, algoritmo y verificación refleja lo que nosotros mismos usamos cada día en Flexina.

Resultados fiables

Los cálculos siguen las normas oficiales y el detalle paso a paso te permite comprobar el resultado.

Qué te aporta que todo se ejecute en local

Tus datos siguen siendo tuyos

Archivos, importes y documentos nunca salen de tu dispositivo: nada se guarda, nada se envía.

Funciona sin conexión

Una vez cargada la página, puedes cortar la red: la herramienta sigue funcionando.

Rápida y privada

Sin subida, sin cuenta, sin servidor de terceros en medio: los resultados siguen siendo rápidos y totalmente privados.

Preguntas frecuentes

¿Qué resistencia térmica hay que apuntar para obtener las ayudas?

En Francia, MaPrimeRénov exige R ≥ 7 m²·K/W para buhardillas perdidas y R ≥ 6 para rampantes de cubierta. En Bélgica, el umbral de las ayudas regionales ha sido durante mucho tiempo 4,5 m²·K/W, con fuentes que anuncian una subida a 5,0. Estos umbrales cambian a menudo: verifique en france-renov.gouv.fr, energie.wallonie.be o vlaanderen.be antes de pedir, porque bastan unos centímetros de falta para perder la ayuda.

¿Qué diferencia hay entre R, U y λ?

El λ (lambda) es la conductividad del material: cuanto más baja, mejor aísla. El R es la resistencia de la capa colocada, es decir el grosor dividido por el λ: cuanto más elevada, mejor. El U es la inversa del R total del muro y mide las pérdidas: cuanto más baja, mejor. Las ayudas razonan en R, las reglamentaciones de construcción más bien en U.

¿Hay que elegir el aislante más fino?

No necesariamente. El poliuretano alcanza el rendimiento apuntado con un tercio menos de grosor, lo que es decisivo cuando la altura bajo la estructura está limitada. Pero los aislantes de origen biológico como la fibra de madera o la celulosa prensada desplazan mejor el calor estival, lo que importa mucho bajo los techos, y su huella de carbono es más baja. El precio por metro cuadrado y la facilidad de colocación también entran en juego.